martes, 15 de septiembre de 2026

Rosa divina (Sor Juana)

Rosa divina que en gentil cultura
eres, con tu fragante sutileza,
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura;

amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas;
y luego, desmayada y encogida,

de tu caduco ser das mustias señas,
con que con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas!

Sor Juana Inés de la Cruz

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Teresilla (Sor Juana)

SONETO V

Aunque eres, Teresilla, tan muchacha,
le das que hacer al pobre de Camacho,
porque dará tu disimulo un chacho,
a aquél que se pintare más sin tacha.

De los empleos que tu amor despacha
anda el triste cargado como un macho
y tiene tan crecido ya el penacho,
que ya no puede entrar, sino se agacha.

Estás a hacerle burlas ya tan ducha,
y a salir de ellas bien estás tan hecha,
que, de lo que tu vientre desembucha,

sabes darle a entender, cuando sospecha,
que has hecho, por hacer su hacienda mucha,
de ajena siembra, suya la cosecha.

Sor Juna Inés de la Cruz

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lunes, 14 de septiembre de 2026

Ni tenerte, ni dejarte (Sor Juana )

SONETO IV

Ya no puedo tenerte ni dejarte,
ni sé por qué, al dejarte o al tenerte,
se encuentra un no sé qué para quererte
y muchos sí sé qué para olvidarte.

Pues no quieres dejarme ni enmendarte,
yo templaré mi corazón de suerte
que la mitad se incline a aborrecerte
aunque la otra mitad se incline a amarte.

Si ello es fuerza querernos, haya modo,
que es morir el estar siempre riñendo:
no se hable más en celo y en sospecha,

y quien da la mitad, no quiera el todo,
y cuando me la estás allá haciendo,
sabe que estoy haciendo la deshecha.

Sor Juana Inés de la Cruz

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El ausente, el celoso (Sor Juana)

SONETO III 

El ausente, el celoso, se provoca,
aquél con sentimiento, éste con ira;
presume éste la ofensa que no mira,
y siente aquél la realidad que toca.

Éste templa tal vez su furia loca
cuando el discurso en su favor delira;
y sin intermisión aquél suspira,
pues nada a su dolor la fuerza apoca.

Éste aflige dudoso su paciencia,
y aquél padece ciertos sus desvelos;
éste al dolor opone resistencia,

aquél, sin ella, sufre desconsuelos;
y si es pena de daño, al fin, la ausencia,
luego es mayor tormento que los celos.

Sor Juana Inés de la Cruz

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Sombra de mi bien esquivo (Sor Juana)

SONETO II

Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía;
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho,
si te labra prisión mi fantasía.

Sor Juana Inés de la Cruz

Lee cuando te hablaba (Sor Juana): 
https://www.cuentaunsoneto.com/2026/09/cuando-te-hablaba-sor-juana.html


Cuando te hablaba (Sor Juana)

 SONETO I

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.

Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.

Sor Juana Inés de la Cruz

Lee Sombra de mi bien esquivo: https://www.cuentaunsoneto.com/2026/09/sombra-de-mi-bien-esquivo-sor-juana.html

viernes, 31 de julio de 2026

¿En dónde estarás?

¿Pero en dónde estarás, que te he buscado
en otras latitudes por hallarte?
Cansados van mis pies en procurarte
de la tierra al cemento en que han pisado.

Sé que en futuro más que en pasado
con mi afecto prefiero redituarte
porque al sufrir nomás al acecharte,
queda a la vez mi corazón pausado.

No comprendo esta suerte que se gasta
en refutar mi afán de estar contigo:

Si deliro o te sueño, ya no basta.

Hago labor de perseguir idiomas
porque aparezcas rápido conmigo:

Pero a pesar de todo… no te asomas.

Osfelip Bazant

poemas de desamor, poema sobre la búsqueda del amor

miércoles, 1 de julio de 2026

"ENEMIGA" NATURALEZA

¿Por qué difícilmente nos perdona?
Se le hiere, y después lo manifiesta
quitando todo lo que al hombre presta
o da en cualquier momento en cierta zona…

Así que en su equilibrio se abandona
a fin de que se tome larga siesta
y altere sus eventos en respuesta
a quien primero actúa y no razona...

En poco tiempo toma esta postura:
que el agua inunde al máximo la altura,
y vientos pasen la pared, muralla,

o el terremoto rompa acero y piedra…
En fin, con pérdidas la vida arredra
e inicia contra el hombre su batalla.

Osfelip Bazant

poesía del ambiente, sobre los catástrofes naturales, sismos, tormentas, inundaciones, etc.

EL SONETO VIVE

No creas que olvidado está el soneto
tan sólo porque hoy no se aprecia tanto,
que entre modernas voces pierde encanto
y hacerlo no es ni prioridad ni reto…

O que no guarda nada y va incompleto
el juicio del poeta en vida, o, en manto,
puesto que en él se ve su propio llanto
y un resto de su mente más concreto.

Tampoco te parezca un mero espanto
verlo vigente ahora, y tan inquieto,
pues sólo lo que es bueno dura tanto. 

Y aunque mete a poetas en aprieto,
les muestra cuando sea un adelanto
de lo que el alma esconde en secreto.

Osfelip Bazant


poema sobre la inmortalidad del soneto y su composición

SONETOCRACIA ( a la democracia)

I

VOTANTE,
di, qué más vale: ¿el oro o el pensamiento
a la hora de elegir un candidato?
¿El más fuerte, el más justo, el más sensato,
o el que, de voz en voz, te trae el viento?

¿O el que en sus actos muestra rendimiento
o quien te entrega polvo y arrebato?
¿Y en su apariencia? ¿lujo o gran recato?
¿Y en actitud? ¿frialdad o sentimiento?

Porque, primero, el informarte un rato
vale más verlo vuelto en tu contento
de que en tu casa hay más de un zapato

y no falta ni un día el alimento…
¡Porque en tu juicio, voto y alegato,
está el futuro que huye al sufrimiento!

II

SOCIEDAD,
nunca reniegues de tus propios hijos:
¡Que es anciano!, ¡que es joven!, ¡indigente!...
Mas, también, forman parte de tu gente
y sus valores, largos y prolijos…

Todos son tuyos, pero no tan fijos
o tan clavados en tu tierra o ambiente,
tal cual los que se fueron de repente
por no encontrar en ti óptimos cobijos…

Pero si a  cada uno tenerlo, verlo,
quieres en todos tus asuntos, juntos,
dales la mano que ellos necesitan…

Y notarás que el ejercerlo, serlo,
te enriquece tras tus difuntos puntos
sin que tus malos pasos se repitan…

III

GOBERNANTE,
si al principio te abunda el argumento
de andar, de gente en gente, con buen trato,
desde el monte hasta la urbe, siempre grato,
por conseguirte más apoyo, aliento,

¿por qué no te domina entendimiento
a la hora de ejercerles tu mandato,
como si sólo fueras un novato
que, si no aprende, pierde su talento?...

¡Que de victoria se hable en tu relato
de obtener casi todo al cien por ciento
y acabar, paso a paso, tu contrato!…

Que si no, el súbdito, en cualquier momento,
tendrá el derecho, o el mismo desacato,
de echarte fuera por incumplimiento…

Osfelip Bazant

poemas de política, sobre el votante y la democracia

poemas de política, sobre la sociedad y la democracia en cualquier país

poemas de política, sobre el gobernante y la democracia del país gobernado

VOCES NOCTURNAS

¿Qué anunciarán los ecos del silencio
cuando las sombras no se ven ni tocan?
Me rosan los oídos donde chocan
con cada pensamiento que sentencio.

Canta de nuevo el grillo, en pleno cencio,
para darme un requiebro en que desbocan
un par de conmociones que me evocan
un par de sinsabores que evidencio.

Con mil ruidos mayores a mi calma
serán capaces de abatirme el alma 
sin perdón, sin piedad, sin fin, sin creces…

Dormir se torna, al parecer, mi alivio
después de estar con quejas en convivio,
después de oírlas tantas, tantas veces…

Osfelip Bazant

poemas nocturnos, sobre el misterio de la noche

MIEDOS SOBRE COVID-19

“¿Por qué estás, Mundo, en esta situación?”
Hoy desde mi ventana te pregunto,
con más mentes en mi mente, en conjunto,
viendo calles sin almas en acción…

Y no encuentro ninguna información
de radio o tele, la internet adjunto
que me consuele sobre dicho asunto,
sin mancha o sombra, sino precisión…

“¿Es cierto, Mundo, que hoy estás difunto
por un novato ser sin compasión?”
Y oigo, al instante, pues, de contrapunto:

“¡NO el VIRUS, pero, su provocación
de todo lo que pasa al mismo punto,
y NO el MIEDO, aunque sí la incomprensión!

Osfelip Bazant

poemas de la vida, poema sobre la pandemia del coronavirus

PRIMER AMOR

Me acuerdo aún de mi primer doncella
por quien supuse haberme enamorado,
sin pedir nada por lo mucho dado;
sufrí sonriendo, y aclamé por ella…

Recuerdo una de tanta noche bella
en que mi pecho estaba lastimado,
y, resistiéndome a ese mal bocado,
entregué mi esperanza a cada estrella…

Y contándolas, pues, de perla en perla,
pregunté si me amaba todavía:
“Sí me quiere… No me quiere… Sí… No…”

Y la respuesta no pude tenerla
porque al saber si me quiso o amaría…
¡el sol del nuevo día lo impidió!

Osfelip Bazant

poemas tristes, la decepción del primer amor

NO ESCUCHES

Sólo acércate y guárdame a tu lado,
no escuches a los vientos mentirosos
que hasta en lo más profundo de los pozos
meten cizaña en el callado estrado. 

Los cierzos juegan con el aire airado,
mueven las hojas a su gusto, sosos...
y pronto, a raudales, sus destrozos
causan un mal cardiaco al más osado.

Que digan lo que digan, ¿y qué importan?
Ignora, pues, las voces en los vientos
que van y vienen sin remordimientos.

Que tus oídos no les hagan caso,
porque les quede al último su ocaso,
y si no mueren, su veneno acortan.

Osfelip Bazant

poemas tristes de amor, ignorar lo que mal se dice de una pareja

BESOS AJENOS

Hoy, al verte, perdí mi pensamiento
a la par que tu esencia y mis anhelos…
¡Poco te importan todos mis recelos,
que rápido iniciaste el descontento!

He muerto ya hace días, pero siento
aún el alma en sombras y desvelos,
que aún durmiendo llora por sus celos
que aún viviendo desfallece lento…

Pero acabó su luz, su voz, su acuerdo,
y simplemente cae al piso lerdo,
pues no le quedan fuerzas ni resabios…

Hoy supe que mis sueños no son sabios,
que mi alma muere cuando yo recuerdo…
¡que tus besos volaron a otros labios!

Osfelip Bazant

poemas tristes, sobre un amor infiel