CARTA II

Cartas a un Amor Desconocido
Cartas a un amor desconocido

CARTA II      

                                                                                                                                                                                           9 de diciembre de 2013
¡Hola, amor!:
Tal vez parezca extraño que te escriba sin conocerte y, más aún, sin que me conozcas, pero me basta con saber que siento algo por ti. Me pongo a pensar que la cuestión sería que estoy enamorándome.
Han pasado casi siete días desde que te hice mi primera carta, y me esfuerzo a divagar aún más allá de nuestro idilio, sin saber si será alguna vez a mi deseo. También me he puesto a pensar en tu presencia, en todo lo que eres o puedes llegar a ser cuando estés conmigo. A veces ni como ni quiero hablar ni duermo, ¿sospechas que estoy desesperado o enloquecido por tenerte?
Me considero un joven rebosante de cariño, de ideas olvidadas y sueños inconclusos; aparte, soy alguien que es amable, que sonríe, que se emociona o se divierte a pesar de sus nostalgias repentinas. Mi aspecto es de ansiedad y de tristeza, abundan en mis ojos ilusiones, con su color ámbar y brillante me hago digno de pureza…  Aparece en mí, en ocasiones, la taquilalia, la timidez, el susto y mi tono infantil, ¿crees que son defectos?  Ahora bien, ¿podrías decirme cómo te defines?
Te percibo a mi manera. No sé si te sueño con la mente en alto o con la mente viva, pero te recuerdo bien.  Antes de explicarte te pondré abajo este soneto:
Sin movimiento ni memoria estoy
Continuamente sólo por pensarte,
Que desconozco qué me pasa o qué hacen
Los demás mïentras contigo voy…
Y más o menos sabe mi intuición
Lo que eres, lo que sabes, lo que haces,
Dónde estás, cómo vistes, cuándo sales…
Quiénes te siguen por pedirte amor…
Sin ser verdad tal vez sin ser razón
Algo me  dicta: ¡quieto, no imagines,
Que la mujer por la que sólo vives
Te enloquece!… ¡y bonita te describe!…
Mas con respiro y firme emoción,
Me asegura que aceptas sí mi amor.
La idea de ti dentro de mí que tengo es el color de luz en tus cabellos, el de las hojas en tus ojos (con ellos apaciguas de forma tierna a todo aquel que osa a observarte). Tu silueta transparente, tus labios finos, y tu voz de ninfa…  ¡Eres hermosa! Con tu carácter haces sentir a las piedras y florecer los suelos donde pisas…
Finalmente, seas como seas, eres, para mí, lo mejor que dio este mundo.
.
Posdata.
Seguiré contándote de mí, que necesito que me conozcas para después yo conocerte. Vale más que te exponga yo mis sentimientos, que alguien extraño te los cuente.
                                                                                                                  …
.

.

Poemas en cartas de amor y desamor. Un soneto en una carta amorosa de cuentaunsoneto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .